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3 Marzo, 2014

Entrevista a Eliseo Merino, Maestro Artesano en Cobre y orfebreria

Con sólo 35 años, Eliseo se ha transformado en un referente no sólo por la excelencia de su quehacer sino porque la pasión que siente por la artesaní­a está impresa en cada pieza que elabora, en cada acción que lo mueve y en cada esfuerzo que hace por consolidarse como un orfebre y un cultor que rescata la identidad de su pueblo a través de sus manos.

Por Susana Rojas S.

¿Qué significado tiene para ti la artesaní­a?Para mí, realizar artesanía es trasmitir la cultura de un pueblo y la esencia de uno mismo. Eso significa. La artesaní­a nos identifica, nos permite diferenciarnos de los demás pueblos, de los otros países. La artesaní­a es el sello original que tiene cada cultura, y un pueblo sin identidad se muere.
Y en el caso de tu oficio, ¿qué significado tiene ser orfebre?Para mí­ la orfebrerí­a representa mi pasión; es mi historia de vida. Es lo que me tocó vivir como persona porque tal vez, si no hubiese sido este oficio, hubiese sido otro, quizás alfarero, pero la orfebrerí­a es mi historia, es la forma en que me gano la vida pero también es lo que amo. Tengo la suerte de poder vivir de lo que amo, y no mucha gente tiene ese privilegio.

Y en ese sentido, ¿tú siempre supiste que eras un orfebre?La verdad es que sí­. Tengo la certeza de que esto era lo mí­o desde los 14 años, y aunque yo estudié otra profesión técnica antes, siempre supe que algún día tenía que dedicarme sólo a hacer joyas. O sea, yo recuerdo que cuando yo era chico e iba a cualquier feria artesanal, no podí­a creer que esas cosas fueran hechas por una persona, por un artesano. Pensaba en qué estaba transmitiendo la pieza, en qué habrá pensado el artesano, y esa inquietud fue la que me hizo dedicarme definitivamente a esto. 

¿Qué pasa contigo cuando ves tus creaciones usadas en las personas?Por una parte me siento totalmente pagado. Cuando a alguien le gustan mis joyas y las lucen, siento que estoy haciendo las cosas bien y que además estoy dejando un poco de mí­ en esa joya. En cada pieza que hago siento que trasmito mi sentir. Un poco de mi esencia se queda en cada joya.
¿Qué importancia ha tenido para ti formar parte de Artesaní­as de Chile?Para mí­ ha sido muy importante porque me ha hecho crecer como artesano, como orfebre, y además me ha abierto muchas puertas. Me ha permitido proyectarme y creer que soy capaz de hacer muchas cosas, cosas que antes creía imposibles o inalcanzables. La Fundación me ha brindado un apoyo que nunca pensé; me han dirigido, me han enseñado, me han ayudado  a crecer humana y profesionalmente; me han ayudado a perfeccionarme en mi quehacer. Creo que organismos como éstos deberí­an haber mucho, porque los artesanos necesitamos un lugar donde nos apoyen, nos escuchen, donde crean en nosotros.  

Participaste en un modelo piloto que te ayudó a crear la imagen corporativa de tu trabajo. Esas herramientas gráficas te definen y diferencian de otros orfebres, ¿cómo te ha ayudado esto? Bueno mucho. Esto nació como un proyecto que hoy ya es realidad porque cuento con mi logo, con tarjetas y otras cosas que me han servido mucho para irme haciendo un nombre en esto de la artesanía. Para mí­ es importante que la gente que compra mis joyas sepa que soy yo quién las hace, quién las crea, porque detrás de cada joya que hago, hay una parte de mí­, una visión, una inspiración. Un poco de mí se va en cada diseño y por eso tener mi nombre en mis piezas era tan importante.

Fuiste uno de los 5 artesanos en cobre que viajaron a México en el marco de desarrollo del proyecto de intercambio entre Artesaní­as de Chile y Fonart, ¿qué significó para ti esta experiencia?Muchas cosas porque no sólo crecí­ como artesano sino también como ser humano. Ese viaje me abrió el mundo, me permitió ver cómo se hacen las cosas en otras partes y el amor que la gente tiene por su oficio. Conocer a la gente de Santa Clara me hizo entender que yo no estaba tan mal encaminado y me dieron más ganas de seguir trabajando duro para algún dí­a hacerme un nombre y ser reconocido por mis trabajos. Fue un viaje muy importante para mí.

¿Tan importante que volverás ahora en julio?Es que sentí que yo tení­a mucho más que aprender de ese lugar que está totalmente dedicado al trabajo en cobre, sobre todo aún no trabajo. En esa localidad hay un tema muy fuerte con el traspaso del oficio; los niños desde muy chicos son enseñados en el arte del forjado y otras técnicas, y por eso con los años, son artesanos destacados porque el incentivo que tienen es desde niños. En Chile estamos a años luz, pero siento que no estamos tan perdidos. De hecho me voy gracias al aporte de la Municipalidad de San Francisco de Mostazal quienes pagan mi viaje totalmente con el compromiso de que a mi regreso, enseñe lo aprendido en mi comunidad, cosa que para mí­ es muy importante porque en los niños está el futuro para que este tipo de trabajo no desaparezca.