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1 Abril, 2014

Juan Cruz, maestro artesano de Tallado en Madera de San Pedro de Atacama

Aprendió el oficio de manos de sus abuelos, quienes le trasmitieron todos los saberes ancestrales de su cultura atacameña. Hoy, con sólo 34 años, Juan busca espacios de difusión para hacer traspaso de sus técnicas de tallado. Estuvo dictando talleres de difusión en el Centro Cultural Palacio La Moneda, y la experiencia le entregó más de una sorpresa. 
¿Qué significado tiene para usted la artesaní­a?

Para mí­ la artesaní­a marca un rasgo de identidad en mi trabajo, ya que en ella busco rescatar oficios que se han ido perdiendo con el paso del tiempo, lo que me ha permitido crecer culturalmente, porque creo que cada objeto construido cumple más de un propósito utilitario o decorativo; en cada una de estas piezas se marca un estilo propio del lugar y cultura de las que provienen.

¿Qué importancia tiene para usted ser artesano y pertenecer a la cultura Atacameña?

La artesanía es una herencia familiar. Es el conocimiento adquirido por experiencia de mis antepasados, y lo cual conservo con gran orgullo porque me ha permitido crecer aplicado en el respeto por nuestras tradiciones y con la responsabilidad que nuestra cultura subsista en el tiempo, porque para mí­ ser atacameño va mas allá de vivir en un lugar o vestir de acuerdo a un estereotipo, muchas veces equivocado que se tiene de nuestra cultura, para mí­ no es más que una forma diferente de ver la vida.

¿Cuál es su relación con el oficio y cuál es la importancia de hacer traspaso de sus saberes?

Mi relación con el tallado en madera y la artesaní­­a en general parte desde muy niño. Desde que recuerdo, siempre estuve rodeado de herramientas, maderas y lanas, ya que todos debí­amos aprender de todo. Esto era una tradición heredada de mis abuelos, quienes eran pastores de montaña, alejados de las grandes ciudades, y que debí­an subsistir con lo que generaban ellos mismos. En la actualidad, traspasar estos saberes se dificulta cada vez más por el desinterés, principalmente de los niños y adolescentes por aprender estos oficios, quizás por ciertos prejuicios respecto al artesano y por la oferta laborar que existe en la Región como las grandes empresas mineras, pero también existimos algunos jóvenes y adultos a quienes nos interesa que las tradiciones de nuestros pueblos perduren todo lo posible, y por eso hemos trabajado en la recuperación y traspaso de nuestro conocimiento.

¿Qué importancia ha tenido para usted formar parte de Artesanías de Chile?

Artesaní­as de Chile me ha permitido exponer mi trabajo y me ha abierto una puerta a la posibilidad de exponer y vender mis productos, lo que ha generado grandes expectativas para mejorar y hacer de este oficio un soporte rentable en lo económico. En lo personal, me llena de orgullo saber que mi trabajo es reconocido como un trabajo destacable junto al de  grandes artesanos de Chile. 

¿Qué ha significado para usted la experiencia de dictar talleres en el Centro Cultural Palacio La Moneda?

Al comienzo no tení­a muy claro si la gente se interesarí­a por estos talleres. Por lo general,  esperaba más interés por parte de personas adultas, como es el caso de donde provengo, pero fueron los niños quienes mostraron gran entusiasmo por utilizar las herramientas, lo cual me hizo sentir muy conforme, porque no sólo pude mostrar mi trabajo sino que también pude enseñarles a ellos la dificultad de este oficio. Además, todos aquellos que asistieron al taller, conocieron mi cultura, la que muchas veces es desconocida para muchos que creen que sólo la cultura Aymara existe en el Norte de Chile. 

A través de esta experiencia que ha podido realizar ¿cómo ve el futuro respecto a la artesaní­a y al traspaso de su oficio a los más pequeños?

De acuerdo a esta experiencia, creo que es posible traspasar el conocimiento a los niños. Vi interés en varios de ellos por saber más de estos oficios, por lo cual es importante que los padres ayuden para que estas ganas por aprender, se concreten; creo que es el impulso más importante para empezar, después sólo el convencimiento de querer hacer cada dí­a mejor tu trabajo, te entrega el reconocimiento.