Logo Fundación artesanías de Chile

4 diciembre, 2014

Maestra artesana en cestería de fibra vegetal Eugenia Levicoy: “Con la Fundación comenzó mi carrera como artesana”

La artesana de Isla Llingua, en Chiloé, estuvo desde el 31 de julio al 8 de agosto en Centro Cultural Palacio La Moneda, enseñando su oficio en cestería en manila con talleres para colegios y público general.

¿Cuándo aprendiste este oficio?

Cuando era muy pequeña. Es una tradición que viene de generación en generación. Mi mamá aprendió de mi abuela y yo aprendí de mi mamá. Siempre estaba con ellas cuando se ponían a trabajar, entonces para mí siempre fue algo muy cercano y por lo tanto, no me costó nada aprenderlo.

¿Desde cuándo formas parte de la red de la Fundación?

Hace aproximadamente 5 años que entrego productos a la Fundación.

¿Cómo llegaste?

Primero me acuerdo que fui a la municipalidad de Puerto Montt y hablé con una persona que estaba a cargo del Consejo de la Cultura. Ahí me dijeron que no podían hacer mucho por la comercialización de mis productos, pero al mismo tiempo me aconsejaron ir a Puerto Varas a Fundación Artesanías de Chile. Me dio el contacto de la persona encargada en la Fundación y lo que pasó fue que cuando entregué mis productos les gustaron y desde ahí me dieron la posibilidad de seguir entregándolos y de hacer talleres en Puerto Varas.

¿Qué productos entregas a la fundación?

Son productos utilitarios, para el uso del hogar, como paneras, fruteras, etc.

¿Qué significa para ti este oficio?

Para mi es algo muy bonito. En realidad si me hubieses preguntado hace un par de años atrás si hubiera querido ser maestra en cestería, te hubiera dicho que no, porque no pensaba hacerlo. Pero cuando llegué a la Fundación y comencé estos talleres para adultos y niños, me di cuenta que la tradición de tejer en la isla se estaba perdiendo. Entonces me gustó mucho poder traspasar un poco de mi conocimiento a otras personas, a niños sobre todo.

¿Qué ha significado para ti ser parte de la red de la Fundación?

Desde que formo parte de la Fundación me he sentido más reconocida. Con la Fundación empezó mi carrera como artesana, porque empecé con los talleres, comencé a vender mis productos en la tienda, entonces para mí la Fundación ha sido lo más importante dentro de mi carrera como artesana.

¿Dónde más comercializas tus productos?

El 2010 me gané el sello de excelencia de CNCA y también fui reconocida por la Unesco. Y esto también abrió varias puertas para mí, por un tema de comercialización y además siempre me están invitando a ferias, y voy cada vez que tengo los productos.

¿Cómo ha sido esta experiencia en Santiago?

Lo que más destaco es haber conocido a nuevas personas. Las mismas personas de la tienda me han acogido mucho y me han ayudado en todo. También me llevo la cara de felicidad de los niños cuando lograban tejer. Un niñito ayer estaba feliz cuando le resultó el producto. Me llevo el cariño de la gente. El fin de semana también vino harta gente y atendí a varios extranjeros también. La gente fue muy amable y también les interesó saber de la isla, me hicieron muchas preguntas de mi zona. Yo les contaba que en la isla aún no hay luz eléctrica, ni tampoco agua potable. Hay mucha gente que todavía vive con velas, y para ellos es algo impactante.