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16 noviembre, 2015

Las artesanas que participaron de la Gira Técnica en Argentina

El viernes pasado en la Intendencia de Puerto Montt se dió a conocer los resultados de la gira técnica que realizó Fundación Artesanías de Chile financiada por Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y con el apoyo de INDAP, en Argentina durante el mes de septiembre y que tuvo como objetivo conocer distintas experiencias acerca del manejo de la lana como materia prima con el propósito de mejorar el abastecimiento de materia prima de las artesanas textiles y aumentar el mercado para los productores de lana en Chile.

Al respecto, Maria Glady Cabero Huenante, artesana chilena de la Carretera Austral quien participó de la Gira, señaló que “fue una maravillosa experiencia, sentí la unión de las personas allá, de su honestidad. No tienen artesanía local, copian de afuera. Lo que yo vi era todo tejido mapuche pero ellos nos sabían lo que significaba, no sabían qué era.

Ellos trabajan con químicos y nosotros no, así que esa parte no es aplicable aquí. Aprendí de las máquinas, por ejemplo las que escarmenan¦ serían un sueño para nosotras, es una lana de primera calidad que puedo pensar en que una empresa grande nos la venda, pero es un sueño, casi inalcanzable.

Al ver el trabajo de los artesanos de Argentina me sentí segura de mi propio trabajo, el que hacemos aquí en el Seno del Reloncaví, me sirvió para apreciarlo y entender la buena calidad de lo que realizamos”.

Por su parte, Marcelina Dignora Lienlaf Rodríguez, artesana de San José de la Mariquina en la Región de Los Ríos señaló que “Me gustó mucho, fue una gran experiencia, era primera vez que yo salía de Chile a conocer otras experiencias de materia prima, de la lana.

Me llamó mucho la atención la calidad de la materia prima de allá, aquí no sabemos cuál sirve, tejemos todo. Allá se fijan en la calidad de la oveja, por ejemplo nos decían que la Merino es la que sirve, tanto para la lana como para la carne, en cambio nosotros solo tenemos la Stanford.

También los procesos que ellos tienen, el lavado, el esquilado, cómo lo clasifican, ellos usan solo la mecha larga, la corta no, que es de la pata de la oveja y la guata, lana que usan para el fieltro, no para tejer.

Nosotros podríamos mejorar nuestra lana, pero para eso hay que cambiar las ovejas y cambiar su alimentación también y saber cuándo esquilarlas, aquí lo hacemos cuando queremos, allá hay tiempos específicos para ello.

Aprendí mucho y me gustó mucho la dinámica que se generó con las señoritas a cargo ya que fueron muy transparentes y fuimos parte en cada actividad de la gira”.

Finalmente, Teresa Clorinda Catril Coña, artesana de Nueva Imperial, Región de la Araucanía comentó que “fue un viaje muy especial, aprendí mucho. Vi cosas distintas, lana distinta y muy linda, más suaves que las de acá y limpias, me traje lana “peinada” como se llama, que la puedo escarmenar con la mano.

Nos contaban allá que se debe cuidar a la oveja desde el principio, se alimentan bien y se cuidan, por ejemplo ahora que hay sequía las alimentaban con fardos.

La parte de la lana fue la que me llamó la atención, pero nuestro tejido creo que es mejor, trabajamos de forma rústica pero mejor. Ellas eso sí conocen más de terminaciones, ahí se nota una diferencia con nuestro trabajo.

También vimos lana tan delgada que se hacían telas con ellas, por ejemplo chaquetas y vestidos. Hilaban con una rueca distinta, chiquita, manual bien buena, con eso hilan¦ también las vi usar el huso. Esa preparación tan fina no se hace aquí”.