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25 noviembre, 2015

Julia Hotus Artesana rapanui

Nacida y criada en la Isla de Pascua, Julia Hotus se vino al continente a los 20 años. Y fue aquí en Santiago donde trabajó junto a la organización Orongo, junto a 5 artesanos más de la isla.


¿Cómo aprendiste el trabajo con conchitas?

La artesanía siempre me llamó la atención, mi madre me enseñó y también aprendí mirando a mis tías el trabajo las conchitas de la isla.

Surgió primero como una necesidad ya que estudié solo hasta 8º básico y luego fue el cariño y todo el éxito que me ha entregado este oficio lo que me instó a seguir, ya que a los chilenos les gusta nuestro trabajo y lo compran mucho.

En la isla la artesanía significa relajación, me siento muy orgullosa de mostrar lo que es el trabajo del caracol en la isla, quienes son parte del regalo que nos hace la naturaleza del mar, es parte ornamental para hombres y mujeres, para verse más lindos en los trajes típicos. Que se une también al trabajo con plumas.

¿Qué relación tienes con Fundación Artesanías de Chile?

Hace muchos años que trabajo para Artesanías de Chile, pero luego perdimos rastro para retomar ahora último. Mi padre Lázaro Hotus tiene 95 años y para el reciente Día Nacional de los Pueblos Indígenas que se celebró en La Moneda, vi piezas en la exposición que preparó Artesanías de Chile que eran de él, realizadas con hueso de ballena, eso me llenó de orgullo, además de saber que estas piezas no estaban a la venta sino que eran parte de la colección patrimonial de la Fundación.

El trabajo que se realiza en la Fundación es de primera calidad, aquí he aprendido el valor de los detalles en la presentación de la artesanía, como también en la imagen general, en la entrega de contenido, no solo del producto, sino de su historia, de la historia de nosotros sus creadores y nuestro pueblo, nuestro entorno.

En este viaje también conocí donde se cambió la Fundación, la casa patrimonial donde están ahora, me alegro que la Fundación esté allí ya que son los rescatan a los mejores artesanos del país.

¿Es importante la artesanía en la isla?

Mucho, por ejemplo para el Tapati, la semana Rapanui que se celebra todos los años, los primero 10 días de febrero, une la gastronomía, el arte, la música, el deporte, las lanzas y la artesanía típica, en convivencia y armonía tanto para los isleños como para los que nos visitan.

¿Cómo ha sido tu experiencia en los talleres del Centro Cultural Palacio La Moneda?

Los talleres han sido muy lindos, es tercera vez que vengo aunque la segunda vez los hizo mi hija Siri Hotus. Ahora eso sí considero que están mucho mejor, ya que hay guías que hacen la introducción al taller y que luego me ayudan con los participantes.
Desde la primera vez fue muy interesante ya que aquí llegan tanto chilenos como extranjeros.

También trabajar con niños es muy bueno ya que así saben el trabajo de la Fundación y aprendan lo que es parte del país y del pueblo Rapanui. También es muy bonito que participen grupos de adultos mayores o los que tienen necesidades educativas especiales.

Estar acá me enseña y potencia que no es solo vender mi artesanía, sino que debe estar presente la preocupación por difundir la historia y el rescate inmaterial.

A la gente le encantan las caracolas, es tan importante la manualidad ya que cada uno tiene sus habilidades, cada uno diseña como más les guste, que el niño haga su propia creación lo pone muy feliz.

¿Cómo se llaman las conchitas con las que trabajas?

Son conchitas y semillas, como los ketekete, los pure (conchitas más grandes), los compipi (caracolas finas), los pipiuriuri (conchitas negras), semillas de ceibo, las caracolas tomotótane y las tomotó vahine.

Maururu Taua ara piri (¡Muchas gracias, nos vemos pronto!)