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2 diciembre, 2015

¡Este fin de semana últimos talleres del año!

Junto al periodo escolar, también terminan los talleres de difusión de oficio que realizamos en nuestro espacio educativo y cultural en el Centro Cultural Palacio La Moneda, nivel -1.

Es por esto que los invitamos a participar este fin de semana en los últimos talleres, esta vez guiados por la maestra artesana en cestería en crin de caballo, Berta Cortínez y así realizar junto a ella una pequeña flor.

Los esperamos este sábado y domingo a las 12 y 16 horas. Por ser una actividad gratuita el cupo de 20 personas se llena por orden de llegada, por lo que se aconseja llegar al menos con 30 minutos de anticipación.

Berta es oriunda de las Termas de Panimávida, comuna de Colbún; con sus manos crea junto al crin del caballo y al tampico delicadas y coloridas figuras, algunas en forma circular, como muñecas, flores, figuras de animales, brujas; o en forma de abanico o mariposa; o en forma rectangular o alargada, como los marcadores de libros de huincha.

Nos cuenta que aprendió a los 6 o 7 años a través de su tía abuela Rosa Cortínez quien hoy está cerca de los 80 años. Su tía Rosa vivía en Rari “un pequeño caserío a 3 kms de Panimávida. Cuando íbamos a visitarla o ella nos visitaba… siempre andaba con sus crines. A mi me gustaban los colores e ir creando flores, era una instancia para compartir y conversar sobre todo en el invierno”.

Cuenta que su hija no continuará el oficio ya que le gusta más plantar y cocinar, pero que una de sus nueras está muy interesada, que aprendió y que está tejiendo muy bien. En cambio otra de sus nueras no quiso aprender “como que tiene un desprecio, siento que es mal mirado, que la gente que teje es pobre, que tejen por necesidad… Esa es la impresión que tiene la gente a veces”.

Para Berta, el crin ha sido muy importante dentro de lo que ella define como su segunda etapa en la vida “Primero lo aprendí y luego lo dejé. Fue a través de mi hermana Nancy que lo retomé, ella me solicitó ayuda para un pedido, estuvimos meses tejiendo en la casa de cada una… empecé a vender a la Fundación, a hacer talleres. Hoy se que voy a tejer “hasta que las velas no ardan”.