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6 junio, 2016

Dos Chemamülles regresan al Patio de Los Canelos

Las esculturas mapuche realizadas por el tallador Antonio Paillafil Llancaleo, fueron recibidas por el ministro del Interior y Seguridad Pública, Jorge Burgos, y el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, siendo asentadas en el Patio de Los Canelos del Palacio La Moneda.

El artista mapuche fue quien talló los dos tótems que tuvieron lugar en los años 90™ en el palacio, y que hoy, años después, retoman su lugar al interior del Patio de Los Canelos.

Estas piezas vuelven a recuperar su espacio y ahora se repite el ciclo, porque estas figuras ya estuvieron aquí, dice un enérgico Paillafil luego de la ceremonia de entrega. Se trata de una cesión de la Cancillería, que a través de la Expo Milán y Fundación de Artesanías de Chile se materializa, para que los chemamüles recuperen su lugar en la sede de Gobierno. Estas figuras ceremoniales mapuche son una expresión de protección y creo que siempre es bueno que La Moneda y la Cancillería estén bien protegidas. Antonio Paillafil, el escultor, se hizo famoso por los chemamüles expuestos en la Expo Milán.

Por su lado el ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, comentó tuvieron un gran éxito y me alegra mucho que hayan vuelto a La Moneda porque es un lugar importante donde puedan estar estos símbolos que representan a nuestros pueblos originarios. Las esculturas, hechas en roble y ciprés, simbolizan a un hombre (wentrumamüll) y a una mujer (domomamüll). Cada una pesa 600 kilos y en su confección, Antonio, talla delicadamente la madera para darle forma.

Mi cultura es de matriarcado y dual y acá están representados la mujer y el hombre, que es un complemento. De esa matriz, que es la mujer, nosotros nos llevamos muchas cosas, que es nuestra mamá, nos transmite emociones, y gran parte de nuestra cultura, la mujer es lo más completo que hay en la tierra. Su sensibilidad la ayuda a que pueda estar en varios ámbitos al mismo tiempo, relata el escultor.

Es un reconocimiento explícito de que La Moneda es la casa de todos los chilenos y chilenas y que los nueve pueblos indígenas que conforman nuestro país tienen un lugar importante, un lugar destacado, en la casa de Chile. Son pueblos que tienen identidad que está vital, que tienen fuerza, y que quieren participar activamente del progreso, del bienestar, a partir del reconocimiento de su identidad en el desarrollo de nuestro país. El Patio de Los Canelos se fortalece en términos de multiculturalidad con estas obras, expresó el ministro Marcos Barraza.

Durante la entrega, el artista las ancló en un soporte y luego las roció con agua. Yo en la elaboración de las piezas tengo toda mi energía y al momento de entregarlas a otras personas tengo que llevarme mi energía, por eso se hace la ceremonia en que les lanzo agua con mi boca y así se les otorga esa energía a los custodios de las piezas. Sale de mi boca, porque nosotros creemos en lo que el hombre dice. Ahí es la verdad, lo que somos nosotros hacia afuera, explica Antonio Paillafil.

Finalmente, el ministro Jorge Burgos destacó que fue una buena decisión cuando hace 20 años se dedicó este patio de La Moneda a homenajear la diversidad cultural de los pueblos originarios de Chile, con los canelos como símbolo de paz. Ahora incorporamos otra flora representativa de esa diversidad, de isla de pascua, del norte y de la zona austral, y regresan este hombre y esta mujer de roble y ciprés, como ancestros protectores, que miran hacia la cordillera. Así se va enriqueciendo el corazón de La Moneda, que es la casa de todos.