22 mayo, 2018

Celebramos la Semana de la Educación Artística en Santiago y Quellón

La semana pasada vivimos la Semana de la Educación Artística, una celebración internacional impulsada por la UNESCO que busca “sensibilizar a la comunidad internacional sobre la importancia de la educación artística; y promover la diversidad cultural, el diálogo intercultural y la cohesión social”.

En Artesanías de Chile la celebramos con espacios de aprendizaje en Santiago y Quellón, donde cientos de alumnos de liceos y escuelas pudieron explorar las artes y la creatividad. Una semana donde niños y jóvenes tuvieron la oportunidad de ser más conscientes de su entorno, adquirir nuevos conocimientos y desarrollar nuevas técnicas y habilidades.

En el Centro Cultural Palacio La Moneda, en Santiago, el maestro artesano Carlos Águila realizó talleres sobre la cestería chilota, mostrando antiguas técnicas que aprendió de manera autodidacta hace 50 años. También, les enseñó a los estudiantes sobre el cuidado del medioambiente y cómo debemos actuar frente al calentamiento global. Carlos ha vivido toda su vida luchando contra las malas prácticas del sector forestal, así como también se ha empeñado en proteger los recursos naturales de la Isla de Chiloé.

En la tienda de Artesanías de Chile en el centro cultural los alumnos también fueron testigos de la exposición “Chiloé, archipiélago de oficios, ingenios y saberes artesanales”, donde pudieron apreciar —a través de visitas mediadas— más de 100 piezas de la cestería, textilería y trabajo en madera de esta mítica isla. Una muestra física de su identidad, evidencia de su tradición, pilar fundamental de nuestro patrimonio cultural.

En Quellón, se realizaron talleres en la escuela Adela García de Curanúe, donde la maestra artesana Adriana Tureuna mostró las técnicas tradicionales de la textilería chilota, mientras que Paulina Chiscao enseñó sobre los tejidos mapuche. Jóvenes y niños también asistieron a “La Memoria de los Hilos”, una exposición interactiva donde se mostraron mesones interactivos de procesos productivos de la tradiciones textiles de nuestro país: andina, mapuche y chilota.

“Me parece muy bien que se realicen estos talleres porque así no se pierden las tradiciones que hay, que ya se están perdiendo. Es bueno, porque va de generación en generación; y es entretenido, porque a la vez uno se distrae, y uno se concentra mucho en lo que está haciendo, es divertido”, dijo Lisethe Rogel, alumna de sexto básico.