7 julio, 2018

Avanza capacitación a artesanas textiles en Caleta Gutiérrez

Desde abril de 2018 la agrupación “Vista al Mar”, que integran 15 artesanas de Caleta Gutiérrez, en la Carretera Austral, asiste una vez a la semana a una capacitación realizada por la fundación Artesanías de Chile. El objetivo: retomar el oficio textil que aprendieron de sus madres y abuelas -pero que muchas abandonaron por décadas- y perfeccionarse en la técnica del brocado, con el que se tejen tradicionales pieceras, hoy difíciles de conseguir. “Si logramos hacer un producto que otras artesanas no están haciendo, nos podemos diferenciar”, dicen durante el taller.

La casa de la artesana Rosa Hernández queda a la orilla de la Carretera Austral, en Caleta Gutiérrez. Esta mañana de viernes el viento sopla fuerte, pero al interior del espacioso taller que tiene a un costado de su casa, no hace frío. Al contrario, junto a las 15 artesanas integrantes de la agrupación “Vista al Mar”, terminan de tomar mate y comer pan amasado para dar paso a una nueva jornada de capacitación.

Desde abril pasado, el grupo de mujeres se reúne todos los viernes para asistir a la capacitación que se realiza en el marco del programa “Mejora a la empleabilidad para artesanos y artesanas tradicionales de zonas rurales”, que lleva a cabo Fundación Artesanías de Chile –que forma parte de la red de fundaciones de la Presidencia que preside la Primera Dama Cecilia Morel- en conjunto con la Subsecretaría del Trabajo. Un programa que en 100 horas busca capacitarlas en temas técnicos -reintroducirlas en el tejido a telar y apoyarlas para que mejoren sus procesos, como el manejo de la lana, teñido, combinación de colores y desarrollo de diseños-, y darles herramientas básicas de comercialización.

Historia de una capacitación

Coherente con la tradición de su territorio, las artesanas de Caleta Gutiérrez tejen principalmente choapinos y alfombras con la técnica de nudos y con aplicación de diseños geométricos. Los teñidos los realizan con productos naturales recolectados de su entorno y tal como aprendieron de sus madres y abuelas. Realizan el hilado en huso con los vellones sucios y luego lavan las madejas antes de teñirlas o tejerlas. Pero muchas de ellas, desalentadas por el poco interés de la gente comprar sus productos, dejaron de lado sus telares y olvidaron el oficio.

Esa historia empezó a cambiar en 2017 cuando un grupo de artesanas de Caleta Gutiérrez se acercó a la tienda que la fundación Artesanías de Chile tiene en Puerto Varas para preguntar si era posible que las capacitaran en técnicas textiles, con la intención de mejorar su oficio y sus posibilidades de comercialización: representaban a 17 mujeres que se habían agrupado bajo el nombre “Vista al Mar”.

Un primer diagnóstico realizado por la fundación Artesanías de Chile determinó que, si bien las artesanas eran parte de la tradición textilera de la Carretera Austral, como muchas lo habían abandonado -y otras, sobre todo las más jóvenes, no tenían conocimientos del oficio-, estaban en desventaja en aspectos técnicos: tenían problemas en la terminaciones y sus diseños no se diferenciaban de lo que hacían las artesanas de localidades vecinas como Chaica, Lenca y Metri.

“Entonces, el diagnóstico apuntó a indagar qué conocimiento tenía la agrupación del tejido con brocado o bordado, una técnica tradicional que hoy pocas artesanas dominan”, explica la antropóloga Carolina Oliva, facilitadora de la capacitación. “Si lograban dominarlo nuevamente, les permitiría diferenciarse de las demás artesanas, pero siempre dentro de la línea tradicional”, sigue. La maestra artesana María Balcazar, quien dominaba la técnica -la había aprendido de su madre en Lenca-, fue la persona elegida para capacitar a la agrupación de Caleta Gutiérrez.