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¿Te quedas en Santiago durante febrero? Prepara tu agenda, porque tendremos un nutrido programa de talleres VERANO ARTESANO en nuestro en el Centro Cultural La Moneda (Plaza de la Ciudadanía s/n, nivel -1).

OJO: Los talleres que dictamos en el CCLM son GRATUITOS. Inscripción en sala por orden de llegada (NO realizamos inscripciones previas por mail).

¿QUÉ TENDREMOS EN FEBRERO ARTESANO?

*Recuerda que los viernes a las 12 hrs nos encuentras en el Hall central del CCLM.

 

 

Durante enero nuestro programa VERANO ARTESANO, que tiene varias actividades en el Centro Cultural La Moneda (para revisarlo PINCHA AQUÍ), también tiene un calendario de workshops y talleres familiares en el espacio que tendremos en el nivel 2 de Casacostanera (Av. Nueva Costanera 3900, Vitacura).

OJO: Los talleres que realizaremos allí son pagados y con inscripción previa.
*Mail para inscripciones: talleres@artesaniasdechile.cl

 

¿QUÉ TENDREMOS EN CASACOSTANERA?

WORKSHOPS
Son talleres, pero de dos días. Esta instancia permitirá a los participantes profundizar en dos oficios a través del relato de un artesano con quien realizarán el trabajo práctico.

Fecha: miércoles 16 y jueves 17 de enero
Hora: 11 a 13 hrs.
Duración: 2 horas por sesión
Cupos: 12
Valor: $25.000

 

Fecha: miércoles 23 y jueves 25 de enero
Hora: 11 a 13 hrs.
Duración: 2 horas por sesión
Cupos: 12
Valor: $25.000

 

TALLER FAMILIAR
Esta instancia dedicada a la difusión de distintos oficios representativos de la artesanía tradicional, con una metodología que facilita el trabajo conjunto entre niños y adultos, con énfasis en el aprendizaje práctico y la creación personal.

 

¡Disfrutemos juntos el verano en nuestro espacio en el Centro Cultural La Moneda! Tendremos visitas mediadas, talleres gratuitos donde podrás crear una pieza de artesanía y también podrás disfrutar de nuestro espacio de lectura.

OJO que al calendario en el Centro Cultural La Moneda (Plaza de La Ciudadanía s/n, nivel -1) se suman actividades complementarias que también tendremos, en paralelo, en Casacostanera (para revisarlas PINCHA AQUÍ).

¿QUÉ TENDREMOS EN EL CCPLM?

TALLERES DE ARTESANÍA

  1. Talleres de textil: los participantes podrán realizar un marcador de libro (tejido en telar) o un gorrito chilote para un llavero (tejido a palillo).
    Fecha: jueves 10,  viernes 11, sábado 12 y domingo 13
    Horarios: 12 y 16 hrs
    Duración: 1 hora
    Cupos: 15 máximo (inscripción por orden de llegada)
    Lugar: Espacio Artesanías de Chile, Centro Cultural La Moneda
    OJO: El día viernes 11 a las 12 hrs nos encontraras en el espacio del Hall Central nivel -3 del Centro Cultural La Moneda.
  2. Talleres de cestería: los participantes podrán realizar un posavaso o un mini canasto con quilineja, fibra vegetal  utilizada por los artesanos de la isla de Chiloé.
    Fecha: jueves 17,  viernes 18, sábado 19 y domingo 20.
    Horarios: 12 y 16 hrs
    Duración: 1 hora
    Cupos: 15 máximo (inscripción por orden de llegada)
    Lugar: Espacio Artesanías de Chile, Centro Cultural La Moneda
    OJO: El día viernes 18 a las 12 hrs nos encontraras en el espacio del Hall Central nivel -3 del Centro Cultural La Moneda.
  3. Talleres de madera: los participantes podrán realizar un posavaso o mini bicicleta (según disponibilidad de materiales).
    Fecha: jueves 24,  sábado 26 y domingo 27.
    Horarios: 12 y 16 hrs
    Duración: 1 hora
    Cupos: 15 máximo (inscripción por orden de llegada)
    Lugar: Espacio Artesanías de Chile, Centro Cultural La Moneda
    OJO: El día viernes 25 no se realizarán actividades en nuestro espacio.
  4. Talleres de arpillera: los participantes podrán plasmar en una arpillera de pequeño formato un tema de libre elección.
    Fecha: jueves 31,  viernes 01, sábado 02 y domingo 03.
    Horarios: 12 am y 16 pm
    Duración: 1 hora
    Cupos: 15 máximo (inscripción por orden de llegada)
    Lugar: Espacio Artesanías de Chile, Centro Cultural La Moneda

 

VISITAS MEDIADAS
En nuestro espacio puedes recorrer de manera guiada (por nuestro equipo que estará feliz de recibirte) la muestra ‘Chiloé, archipiélago de oficios, ingenios y saberes artesanales’, donde conocerás los oficios de la cestería, textilería y cultura de la madera chilota. Esta instancia invita a la creación de un diálogo para que cada uno pueda construir su propio relato en torno a la temática de la artesanía, sus cultores e identidad local de los oficios.

Días: lunes a domingo
Horarios: 10 am, 15 pm y 17 pm
Duración: 45 minutos
Cupos: 15 máximo
Lugar: Espacio Artesanías de Chile, Centro Cultural La Moneda

 

ESPACIO DE LECTURA
¿Sabías que tenemos un espacio de lectura en el CCLM? Puedes visitarnos y revisar nuestros textos relacionados con artesanía y patrimonio.

Días: lunes a domingo
Horarios: libre
Lugar: Espacio Artesanías de Chile, Centro Cultural La Moneda


UNA SERIE DOCUMENTAL (SOBRE CHILOÉ)
Con motivo de la muestra ‘Chiloé, archipiélago de oficios, ingenios y saberes artesanales’, te invitamos a participar en la exhibición de la serie documental ‘Chiloé’ realizada por GLACIAR Cinema.

¿De qué se trata este documental? Chiloé es un archipiélago único en el mundo. Por sobre el caleuche o el curanto, existe allí una fascinante arquitectura sin arquitectos, desde donde emergen historias de devoción, ingenio y esfuerzos demenciales. Hoy los chilotes se plantean su identidad luchando contra la nostalgia y la aplastante presión de la modernidad.

¿Cuándo?

Horario: 18:00 hrs
Cupos: 25 máximo
Lugar: Espacio Artesanías de Chile, Centro Cultural La Moneda, nivel -1.

 

 

En el marco de la ceremonia de cierre de la capacitación a 43 artesanas aymara en la Región de Tarapacá, el equipo de Artesanías de Chile viajó a Iquique, donde participaron en programas radiales para dar cuenta de los resultados del proyecto. Claudia Hurtado, directora ejecutiva de Artesanías de Chile fueron invitadas al programa de radio de Radio La Mega de Iquique, junto a Javiera Beltrán, coordinadora de la capacitación por parte de la fundación.

El desafío del Proyecto Empoderar a mujeres aymara, que Artesanías de Chile realizó en conjunto con TFO Canadá -organización estatal canadiense que facilita el comercio a Canadá de productores de países en desarrollo-, era formar a artesanas líderes, capacitándolas en diseño de colecciones y herramientas de comercialización para ingresar con sus productos al mercado canadiense.

41 artesanas de agrupaciones de las comunidades aymara de Alto Hospicio y Pozo Almonte participaron en el Taller de herramientas de diseño, dictado por la diseñadora canadiense Munira Amin, de HandWork Studio, quien vino en marzo-abril 2018 a enseñarles cómo trabajar diseño, color, texturas y tendencias, para co-crear junto al equipo canadiense una colección de 30 piezas textiles. Este trabajo se hizo también en el marco de una capacitación que la fundación realiza con la Subsecretaría del Trabajo.

La colección que resultó de la capacitación se llama SAMA (color en aymara). Su lanzamiento fue en noviembre de 2018 en Bazar ED en Santiago, donde asistió la Primera Dama. Ya se está vendiendo en las tiendas de la fundación en Santiago y ha sido todo un éxito. El 11 de diciembre se realizó el cierre de la capacitación que permitió preparar a las artesanas para desafiarse y aceptar estos encargos en el Hotel Terrado de Iquique.

 

ESCUCHA AQUÍ EL PROGRAMA DE RADIO: https://youtu.be/8vf2PCO1yAY

 

 

Uno de los trabajos más importantes que realiza la fundación es capacitar a artesanos para que sus oficios no se pierdan. Y para eso tiene un programa de capacitaciones que desde 2018 trabaja con agrupaciones de las comunidades aymara de Alto Hospicio y Pozo Almonte.

Desde entonces vienen desarrollando el Proyecto Empoderar a mujeres aymara, que Artesanías de Chile realizó en conjunto con TFO Canadá, organización estatal canadiense que facilita el comercio a Canadá de productores de países en desarrollo. El desafío era formar a artesanas líderes, capacitándolas en diseño de colecciones y herramientas de comercialización para ingresar con sus productos al mercado canadiense.

41 artesanas participaron en el Taller de herramientas de diseño, dictado por la diseñadora canadiense Munira Amin, de HandWork Studio, quien vino en marzo-abril 2018 a enseñarles cómo trabajar diseño, color, texturas y tendencias, para co-crear junto al equipo canadiense una colección de 30 piezas textiles. Este trabajo se hizo también en el marco de una capacitación que la fundación realiza con la Subsecretaría del Trabajo.

La colección que resultó de la capacitación se llama SAMA (color en aymara). Su lanzamiento fue en la feria Bazar ED hace un par de semanas en Santiago, donde asistió la Primera Dama. Ya se está vendiendo en las tiendas de la fundación en Santiago y ha sido todo un éxito. El 11 de diciembre se realizó el cierre de la capacitación que permitió preparar a las artesanas para desafiarse y aceptar estos encargos en el Hotel Terrado de Iquique.

En el marco de la ceremonia y de visita en Iquique, la directora ejecutiva de Artesanías de Chile Claudia Hurtado fue entrevistada por radio Bravíssima.

 

 

 

 

 

Uno de los trabajos más importantes que realiza la fundación es capacitar a artesanos para que sus oficios no se pierdan. Y para eso tiene un programa de capacitaciones que desde 2018 trabaja con agrupaciones de las comunidades aymara de Alto Hospicio y Pozo Almonte.

Desde entonces vienen desarrollando el Proyecto Empoderar a mujeres aymara, que Artesanías de Chile realizó en conjunto con TFO Canadá, organización estatal canadiense que facilita el comercio a Canadá de productores de países en desarrollo. El desafío era formar a artesanas líderes, capacitándolas en diseño de colecciones y herramientas de comercialización para ingresar con sus productos al mercado canadiense.

41 artesanas participaron en el Taller de herramientas de diseño, dictado por la diseñadora canadiense Munira Amin, de HandWork Studio, quien vino en marzo-abril 2018 a enseñarles cómo trabajar diseño, color, texturas y tendencias, para co-crear junto al equipo canadiense una colección de 30 piezas textiles. Este trabajo se hizo también en el marco de una capacitación que la fundación realiza con la Subsecretaría del Trabajo.

La colección que resultó de la capacitación se llama SAMA (color en aymara). Su lanzamiento fue en noviembre de 2019 en Bazar ED -feria que se realiza en Vitacura, Santiago-, donde asistió la Primera Dama. La colección está a la venta desde los primeros días de diciembre en las tiendas de la fundación en Santiago y ha sido todo un éxito. El 11 de diciembre en el Hotel Terrado de Iquique se realizó el cierre de la capacitación que permitió preparar a las artesanas para desafiarse y aceptar estos encargos.

 

El martes 30 de octubre, en la Casa Museo Francisco Coloane de Quemchi, se realizó el cierre de la capacitación que esde abril de 2018 y por tercer año, el equipo de Proyectos de Fundación Artesanías de Chile venía capacitando a 17 artesanas hilanderas de la localidad de Quemchi – Agrupadas como las “Hilanderas de los Mil Paisajes”-, en la Región de Los Lagos. Capacitación que forma parte del programa “Mejora a la empleabilidad para artesanos y artesanas tradicionales de zonas rurales” realizado entre Fundación Artesanías de Chile y el Ministerio del Trabajo, y apoyado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Todas mujeres parte de la tradición hilandera de Chiloé, quienes aprendieron de sus mamás y abuelas a trabajar la lana de oveja y a usar el huso o la rueca para hilar.

Esta vez la capacitación se enfocó en fortalecer y desarrollar habilidades blandas en las artesanas, que favorecieran el trabajo en equipo, desarrollo de herramientas e instalación de habilidades técnicas para el mejoramiento del proceso de teñido de los productos que elaboran.

Además, generaron muestrarios de hilados, listados de precio y crearon un plan de organización interna para su agrupación. También participaron de eventos fuera de su región, como el festival de la Lana en Santiago Centro

Los hilados realizados por las artesanas ingresaron a la red de la fundación y se pueden encontrar en todas nuestras tiendas.

Del 18 al 28 de octubre de 2018 el Parque Bustamante de la comuna de Providencia, en Santiago, acogió la Feria de Artesanías del Reino de Marruecos. En ese contexto, el 22 y 23 de octubre cinco artesanas pertenecientes a la Red de Fundación Artesanías de Chile intercambiaron tradiciones con algunos de los artesanos marroquíes de paso en Chile.

El fin de la actividad, organizada de forma colaborativa entre Dirac, el Departamento de Patrimonio Cultural Inmaterial (Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Ministerio de las Culturas) y la Fundación Artesanías de Chile, fue generar un cruce entre las tradiciones artesanales de ambos países.

En este intercambio participaron artesanas que han sido parte del proyecto de capacitación “Mejora a la empleabilidad de artesanos y artesanas tradicionales de zonas rurales” que fundación Artesanías de Chile realiza en alianza con la Subsecretaría del Trabajo.

 

Encuentra en esta publicación el resumen del trabajo del Banco de Lanas desarrollado por Fundación Artesanías de Chile entre 2016 y 2018: su implementación, modelo de operación y los aprendizajes luego de más de 3 años de trabajo en conjunto con distintas instituciones.

A nivel global, existen 348 empresas de Comercio Justo que son pioneras de modelos de negocios que ponen a las personas y al planeta en primer lugar. Exportan de todo: desde alimentos hasta moda. Son negocios que existen para beneficiar a sus trabajadores/trabajadoras, agricultores/agricultoras y artesanos/artesanas. WFTO es la comunidad global de estas empresas, verificándolas y apoyándolas en su viaje para impulsar el desarrollo económico inclusivo. Y Fundación Artesanías de Chile es parte de ella.

Pero aunque muchas personas usan el término “comercio justo”, ¿qué significa realmente? Hoy 25 de septiembre de 2018, más de 250 organizaciones en todo el mundo se están uniendo para presentar La Carta Internacional del Comercio Justo, que establece los valores fundamentales del Comercio Justo y define una visión común para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG s).

La Carta, iniciada por Fairtrade International y World Fair Trade Organization, define nuevos modelos que construyen una economía más sólida y un medio ambiente más favorable para todos. Ha sido reconocida por un número creciente de diversas organizaciones locales, nacionales e internacionales de todos los movimientos cooperativos, empresariales sociales, orgánicos, agricultores y de solidaridad global.

Los negocios habituales no generarán el cambio necesario para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, adoptados por las naciones del mundo el 25 de septiembre de 2015 y cuyo tercer aniversario se conmemora hoy en Nueva York y en todo el mundo. Lejos de marchar en un rumbo constante para alcanzar estos objetivos globales para el 2030, en algunas áreas incluso se retrocede. Un reciente informe de las Naciones Unidas [1] muestra que el hambre en realidad ha aumentado en los últimos tres años después de un largo período de declive, dejando desnutrida a una de cada nueve personas. Si bien la economía mundial ha crecido, según el Informe sobre la desigualdad mundial: “A nivel mundial, la desigualdad ha aumentado considerablemente desde 1980”.[2]

La Carta Internacional de Comercio Justo establece una visión diferente: un mundo en el que la justicia, la equidad, y el desarrollo sostenible están en el centro de las estructuras comerciales, los modelos de negocios y las prácticas, para que todos, a través de su trabajo, puedan mantener un medio de vida digno y decente y desarrollar todo su potencial humano.

“Vemos un espiral de desigualdad y una pobreza arraigada porque las empresas y el comercio han sido estructurados para priorizar las ganancias por encima de todo. El Comercio Justo muestra que una mejor forma es posible. Nuestra nueva Carta muestra cómo nuestra visión y nuestra experiencia pueden ayudar a reestructurar las empresas y el comercio en todo el mundo”, dijo Erinch Sahan, Director Ejecutivo de World Fair Trade Organization.

El punto central de La Carta Internacional del Comercio Justo es un entendimiento común de que los beneficios del comercio mundial deben compartirse de manera más equitativa entre los/las agricultores/agricultoras, trabajadores/trabajadoras, las empresas y los consumidores.

Darío Soto Abril, Director Ejecutivo Global de Fairtrade International, agregó: “El comercio puede y debe usarse como una herramienta para ayudar a cerrar las brechas en la sociedad. Durante décadas, el movimiento de Comercio Justo ha sido pionero en enfoques que tienen el potencial de transformar de forma más amplia la economía mundial. La Carta Internacional de Comercio Justo proporciona un punto de referencia e inspiración para que otros sigan su ejemplo”.

El movimiento global de Comercio Justo insta a los legisladores, líderes empresariales, ciudadanos y consumidores a adoptar la visión de la Carta Internacional del Comercio Justo, para crear un sistema de comercio global poblado por cadenas de suministro y modelos de negocios que no dejen a nadie atrás.

Al apoyar a los productores y empresas de Comercio Justo, abogando por transformar las reglas del comercio global y comprar productos de Comercio Justo, todos podemos actuar para hacer realidad un desarrollo sustentable y equitativo, y darle al mundo la oportunidad de alcanzar los objetivos que se propusieron hace tres años.

[1] El estado de la Seguridad Alimentaria y Nutrición en el mundo 2018
[2] Informe Mundial de inequidad 2018

Inspirada en dichos tan chilenos como “a todo chancho” o “como chancho en el barro”, Fundación Artesanías de Chile se la jugó para poner de manera lúdica la alfarería sobre la mesa. Justo en septiembre, cuando se celebra el Mes de la Patria y los artesanos empiezan a recolectar greda (que muchas veces encuentran, justamente, entre medio del barro). La campaña por rescatarlos acaba de ser destacada en el reportaje A TODO CHANCHO de la Revista MasDeco que apareció el 22 de septiembre.

El reportaje rescata que como es un emblema del campo chileno, el chancho da para todo: para comerlo, para alimentar la picardía de los dichos campesinos y, por cierto, para dar vida al imaginario de artesanos y artesanas de la zona central y del sur, quienes, al inmortalizarlo en pebreros y alcancías, fuentes y salseros, o simplemente como piezas decorativas, han construido en torno a él una tradición alfarera. En cada pieza los artesanos reflejan características propias de su localidad: a través del color del chancho, los minerales de la veta de donde sacan la greda. Y en sus caras, orejas, cuerpos y patas –incluso en la cola–, el estado de ánimo con el que se levantaron ese día.

Aquí el detalle de las familias alfareras que aparecen en el reportaje que también puedes revisar AQUÍ

Región de Ñuble
Chanchos de Quinchamalí

Mítico entre los chanchos alfareros chilenos es el chancho de tres patas de Quinchamalí. ¿Cuál es su historia? Aunque no sabe si es del todo cierta o parte de un mito, a sus 60 años la artesana quinchamalina Corina Carrasco Figueroa dice que la primera vez que escuchó el relato fue de su abuela, quien a su vez lo escuchó de alguien más. “Ella contaba que en la zona había un matrimonio de escasos recursos que vivían como inquilinos en un fundo y criaban animales. Su chancha quedó preñada y parió 6 chanchitos, pero uno de ellos nació deforme, con 3 patitas. A los demás hermanitos los vendieron, pero a él, como le faltaba una patita, nadie lo quiso y se quedó ahí. En tiempo de verano el chanchito fue a un charco con agua, empezó a escarbar con su patita y de tanto escarbar encontró un tesoro. De ahí que todos querían un chanchito de tres patas para tener suerte y por eso acá todas las quinchamalinas fabricamos el chancho de tres patas en greda”, dice. ¿Cómo se distinguen los suyos? “Mis chanchitos tienen una mirada triste, no sé por qué. Quizás será porque se fueron mis papás al cielo. Pero la gente los encuentra lindos, tiernos”, dice Corina.

Región del Biobío
Chancho de Quebrada de las Ulloa

La cerámica de esta localidad rural formada por pequeñas parcelas, a 30 km de Concepción, se reconoce fácilmente por el tono rojizo de la greda, que las artesanas sacan de orillas de esteros o ríos durante el verano, antes de que suban las aguas durante el invierno. Hacen dos piezas inspiradas en el chancho: el pebrero y la alcancía. “El pebrero lo hemos hecho desde siempre para cuando se mata un chancho en el campo para la fiesta de San Juan, porque en él se pone el chancho en piedra o se preparan los aliños como el ajo picado para el estofado”, cuenta Cristina Ulloa, quien junto a otras 16 mujeres forma parte de la agrupación Artesanas Quebrada de las Ulloa. De hecho, vive en la localidad desde que nació, hace 40 años, cuando el sector todavía no tenía nombre, sino que era un villorrio “donde todos sabían que vivían muchos Ulloa”, explica. El otro chancho conocido en la zona es la alcancía. “Para la mayoría de la gente en el campo antiguamente –incluso todavía– era difícil ir al banco a depositar plata. Entonces, los antiguos pensaron en algo donde pudieran guardarla y así nació el chancho alcancía”, dice. “De hecho, hay gente que incluso las enterraba, porque era como tener un depósito en el banco”.

Región de La Araucanía
Chancho de Gorbea 

“Lo llamamos chanchito bailarín, porque es salsero”, dice riendo el artesano Víctor San Martín (66) sobre la única pieza entre sus creaciones que tiene forma de chancho. Hace 37 años, junto a su mujer, Sonia Carrasco, dieron origen en la provincia de Cautín a la tradición alfarera que hoy se conoce como cerámica de Gorbea, y que se distingue, entre las demás piezas alfareras por llevar su interior enlozado. El molde del chancho pebrero, explica San Martín, lo sacaron de un chancho pebrero que alguien llevó de regalo a la casa de su abuela. “Debe haber tenido más de 100 años”, dice. Como es hecho en molde, sus rasgos no varían como en el resto de las cerámicas. “Pero todo lo demás se hace a mano y es muy trabajoso”, explica. El color de su cerámica es resultado de una mezcla: 50% de greda roja –“la misma con la que se hace el ladrillo princesa y de donde Lozapenco sacaba el material para su loza”, cuenta–, 25% de caolín, 15% de cuarzo –que hace que las piezas no se recojan ni se estiren tanto y por ende no se craquelen–, 5% de calcio, para que la pieza se queme de manera pareja, y 3% de arena, que también le da firmeza.

 

Región Metropolitana
Chancho de Pomaire

“Acá en Pomaire antiguamente se hacían solo chanchitos de 4 patitas”, cuenta la artesana Doris Vallejos. “Pero un día, hace como 20 años, empezó a llegar gente pidiendo el chanchito de tres patas, y así comenzamos a hacerlo”. De ahí que nadie tenga tan claro dónde está el origen del chancho de tres patas: si en Pomaire o Quinchamalí. “Pero antes que hacer alcancías, acá la gente antigua, como mi abuelita, hacía el pebrero con forma de chancho: a las fuentes les empezaron a poner orejitas, patas, cola y nariz”. Luego, explica Doris, surgieron los chanchitos miniatura, sus favoritos. “Es lo que acá tradicionalmente llamamos juguetes, porque cuando no existía el dinero para comprar juguetes como ahora, las abuelas y mamás a las niñas nos hacían cerámica en miniatura para jugar a la cocina”, recuerda. La tradición local se hizo conocida. “De hecho, como la gente antes usaba harto los monederos, pedían los chanchos chiquititos para echarlos a la chauchera porque se decía que eso traía buena fortuna”, dice. El chanchito se iba gastando y cuando se le iban las patitas y las orejas, había que renovarlo. Lo de las miniaturas, eso sí, era artesanía que quedaba solo en manos de mujeres, explica Vallejos. “Los hombres hacían los chanchos más grandes”. ¿De dónde sacan la greda en Pomaire? “Antes había muchas vetas. Antiguamente cada artesano iba en carreta a buscar la suya, traían terrones de vuelta a la casa y ahí lo dejaban secar, luego lo colaban, lo limpiaban, lo remojaban. Pero ahora esas vetas suelen ser privadas, entonces hay familias que se dedican a ir a buscar la greda y la venden a pedido”.

 

Región del Maule
Chancho de Pilén 

Aunque todo depende de la mano de la artesana, los chanchos de Pilén, la localidad ubicada a 12 kilómetros de Cauquenes, en la Región del Maule, se caracterizan por el color rojizo de su greda –que sacan desde septiembre a marzo, cuando todavía no llegan las lluvias–, pero también porque en vez de ser redondos son más chatos y de patas cortas. Siguiendo la tradición local, hasta el día de hoy las artesanas hacen todo el proceso a mano y cuecen las piezas en fogones en el suelo. “El chancho es de las piezas más difíciles porque requiere mucho trabajo”, comenta la artesana Alda Muñoz.


Región del Maule
Chancho de Vichuquén

“Aunque la bruja es la artesanía más famosa de esta zona, el chancho pebrero lo hacemos en honor al chancho en piedra, que acá preparamos todo el año”, cuenta la artesana Georgina Correa. “Claro, antes se preparaba en una piedra, pero por el peso la gente ya no los lleva tanto, entonces pasamos de la piedra a la greda”, asegura. El sello de cada artesana, cuenta Georgina, en el caso de la cerámica de Vichuquén está en los rasgos que le dibujan en la cara. “Nunca salen dos chanchos iguales. Puede haber 50 chanchos y ninguna cara es igual. Depende del estado de ánimo de cada artesano”. Aunque otro sello está en la cola. “Algunos las hacemos lisas; otros, trenzadas”.

El sábado 15 de septiembre la revista MasDeco del diario La Tercera publicó un extenso reportaje acerca de la capacitación que Fundación Artesanías de Chile está realizando a las 15 artesanas pertenecientes a la agrupación “Vista al Mar” de Caleta Gutiérrez, a través del proyecto “Mejora a la empleabilidad de artesanos y artesanas tradicionales de zonas rurales” que realiza en conjunto con la Subsecretaría del Trabajo.

En el artículo se destaca el hecho de que la capacitación haya decidido centrarse en el rescate de la frazada brocada, el tipo de tejido que por casi 100 años les dio un sello a las artesanas textiles de la Carretera Austral: la frazada en cuadrillé, tejida a telar, fácil de reconocer por sus brocados de flores. Una tradición que prácticamente desapareció en los años 70, cuando pasó a ser muy mal pagada.

“Todas ellas son artesanas que forman parte de la tradición textilera de la Carretera Austral. Casi todas son mujeres mayores, que de niñas habían aprendido de sus mamás y abuelas todo el proceso de transformación de la lana: desde lavar el vellón, el hilado, teñido y tejido de piezas grandes, todo un conocimiento que habían abandonado cuando dejaron de tejer”, comenta en el reportaje Carolina Oliva, supervisora de la capacitación por parte de la fundación.

LINK REPORTAJE: http://www.masdeco.cl/al-rescate-de-la-frazada-brocada/

 

 

 

 

Tras la celebración del cierre de la capacitación realizada por Fundación Artesanías de Chile a un grupo de artesanas pehuenches en Trapa Trapa, la directora ejecutiva Claudia Hurtado y la encargada de la capacitación Javiera Beltrán se dirigieron a la radio Alto Biobío donde fueron invitadas a contar detalles del trabajo realizado durante este año, cuyo foco fue mejorar la técnica de tejido en telar pehuenche, específicamente del pelero.

El cierre de esta capacitación -que forma parte del proyecto “Mejora a la empleabilidad de artesanos y artesanas tradicionales de zonas rurales” que la fundación realiza en conjunto con la Subsecretaría del Trabajo-, se enmarca en un trabajo que la fundación está realizando en Trapa Trapa desde 2016. De hecho, esta es la segunda versión de esta capacitación y por ello se trabajó con un grupo de mujeres más jóvenes que en la anterior, con el objetivo de que hubiese un traspaso de conocimiento y, además, que las nuevas generaciones logren cierta independencia tanto comunicacional como de gestión en sus compras de insumos y ventas a sus clientes.

El foco de la capacitación realizada durante este año por Fundación Artesanías de Chile fue mejorar la técnica de tejido en telar pehuenche, específicamente del pelero. Dentro de las artesanas capacitadas hubo algunas para quienes esta fue su primera aproximación con el oficio textil.

 

Fue en la Sede comunal Kiñe Leche Coyan, de Trapa Trapa: el miércoles 5 de septiembre Fundación Artesanías de Chile llevó a cabo la ceremonia de cierre del programa “Mejora a la empleabilidad para artesanos y artesanas tradicionales de zonas rurales” que realiza en alianza con el Ministerio del Trabajo, donde participaron 15 artesanas textileras pehuenches de Trapa Trapa, Región del Biobío.

En la ceremonia estarán presentes, además de las artesanas, el Lonko de la Comunidad, Juan Eugenio Mariluan Salazar, la directora ejecutiva de Fundación Artesanías de Chile Claudia Hurtado y Javiera Beltrán, coordinadora del proyecto.

Mejorar el tejido en telar pehuenche

El foco de la capacitación realizada durante este año por Fundación Artesanías de Chile –que forma parte de la red de fundaciones de la Presidencia que preside la Primera Dama Cecilia Morel-, fue el mejoramiento de la técnica de tejido en telar pehuenche, específicamente del pelero. Dentro de las artesanas capacitadas hubo algunas para quienes esta fue su primera aproximación con el oficio textil, del que se está haciendo un rescate en la localidad.

El cierre de esta capacitación se enmarca en un trabajo que fundación Artesanías de Chile está realizando en la zona desde 2016. De hecho, esta es la segunda versión de esta capacitación y por ello se trabajó con un grupo de mujeres más jóvenes que en la anterior, con el objetivo de que hubiese un traspaso de conocimiento y, además, que las nuevas generaciones logren cierta independencia tanto comunicacional como de gestión en sus compras de insumos y ventas a sus clientes.

La urgencia de rescatar el oficio textil

Trapa Trapa es una comunidad pehuenche de Alto Biobío, que vive en un valle cercano a la frontera, a las faldas del volcán Callaqui. Orgullosos de sus raíces, se comunican principalmente en mapudungun, o chedungun, como le dicen allá.

Las familias viven en contacto con la naturaleza, y la mayoría de las familias tienen ganado ovino y caprino que dirige los tiempos del trabajo. Al empezar la temporada cálida, la mayoría de las familias sube a la granada, para que los animales se alimenten de los pastos cordilleranos, y al iniciar el otoño vuelven a sus casas en el valle. Las mujeres participan de las responsabilidades de la familia, desde el cuidado y enseñanza de los hijos, que hasta que entran al jardín o a la escuela han vivido y se han comunicado siempre en su lengua materna.

El oficio textil es tradicional en estas comunidades alejadas de los núcleos urbanos, donde la ropa y los textiles de abrigo se hacen en casa, tanto para aprovechar la materia prima que entregan los animales, como por la lejanía del comercio.

Bienes y servicios llegan a la comunidad el “día de pago”, cuando se entregan los beneficios estatales y llegan comerciantes de alimentos, ropas y cualquier cosa que se pueda necesitar.

Los textiles de esta zona están muy relacionados con el arriero: peleros y alforjas para los caballos y ponchos y calcetas para el abrigo del jinete son piezas que se hacen por necesidad, y que las artesanas han mantenido vivo en el tiempo.

Los diseños de los textiles, especialmente de los ñimines que se encuentran en calcetines, demuestran una observación de la naturaleza, que se refleja en las flores y figuras geométricas que adornan los puños de los calcetines.

Los peleros que se disponen bajo la montura son de lana gruesa, que permite tener resistencia y acolchar las zonas donde la montura toca al caballo. Tradicionalmente se hace en telar mapuche, quintral, que se teje verticalmente, apoyado contra la pared, con hilos gruesos que las mismas mujeres hilan, tiñen y finalmente tejen con la técnica del “ojito de perdiz”, técnica prehispánica, que da una visualizad característica.

El interés de la comunidad por participar en las capacitaciones impartidas por Fundación Artesanías de Chile nació de la directiva de la comunidad, que se reunió por primera vez con el equipo de la fundación en 2016. En la ocasión, el lonko y el presidente de la comunidad comentaron su interés por encontrar apoyos para las mujeres de la comunidad e interesar a las generaciones más jóvenes en prender y conservar los conocimientos textiles, iconográficos y de diseño.

Así en 2017 el área de proyectos de la Fundación Artesanías de Chile puso en marcha un proceso de capacitación con un grupo de 15 mujeres de distintas edades, interesadas en mejorar su técnica y empezar a explorar la posibilidad de vender piezas que hasta ese momento habían sido de uso cotidiano. Se trabajó con una artesana de Temuco para facilitar el proceso, que contempló, por ejemplo, capacitarlas en teñido con anilinas y plantas de la zona, y en tejer peleros.

Los resultados fueron exitosos: se logró trabajar el pelero con un tamaño estandarizado, que hacía más fácil su venta, la que superó las expectativas de las artesanas.

El atractivo de contar con un ingreso complementario, hizo que más mujeres se interesaran en participar. De ahí que se concretara una nueva versión de la capacitación, con los mismos contenidos, este año.

Junto con ayudarlas en el aspecto técnico, se buscó apoyarlas en independizar su trabajo de las funciones de la comunidad: por eso el último módulo de la capacitación impartida en 2018 consistió en un fortalecimiento de la organización, donde también participaron artesanas de la capacitación 2017.

En este módulo se decidieron a crear una organización funcional, separada de la comunidad, que llamaron Amuley Ñaña (Vamos ñaña), nombre que refleja el interés de este nuevo grupo.

Del 3 al 7 de septiembre, Fundación Artesanías de Chile -que forma parte de la red de fundaciones de la Presidencia, que preside la Primera Dama Cecilia Morel- llevará a cabo la semana educativa “Artesanías en tu región” en la escuela Luis Arturo Zúñiga Fuentes de Chépica. Un trabajo que busca sensibilizar a niños, jóvenes y a la comunidad educativa en general con la artesanía tradicional y que se hace bajo el alero del Departamento de Administración de Educación Municipal de Chépica (DAEM).

 

Entre el lunes 3 al viernes 7 de septiembre Fundación Artesanías de Chile realizará la semana educativa Artesanías en tu Región en la Escuela Luis Arturo Zúñiga Fuentes, de Chépica: cinco días donde los 174 alumnos de la escuela vivirán una experiencia que busca acercarlos y sensibilizarlos, al interior de su establecimiento educacional, con oficios artesanos que son parte del patrimonio local, regional y nacional.

 El objetivo del programa es contribuir al conocimiento, valoración y preservación de la artesanía tradicional chilena -así como al aprecio de sus cultores como portadores de estos saberes- como también al proceso de descentralización cultural, a través de la implementación de actividades educativas vinculadas al patrimonio artesanal en establecimientos de educación pública de cuatro regiones de Chile por año. Además, este proyecto busca apoyar el proceso de implementación del ‘Plan Nacional de Artes en la Educación’, específicamente desde el ámbito de la artesanía tradicional, para ayudar al proceso de formación integral y creativa de los estudiantes.

“Este año como Fundación estamos desarrollando un proyecto educativo temático, cuyo eje central es la textilería tradicional. Para ello, se está trabajando la tradición textil de Chapilca en la Región de Coquimbo; la tradición textil de la zona central en la Región de O’Higgins; la tradición textil mapuche en la Región del Biobío y la tradición textil chilota en la Región de Los Lagos”, explica Sandra Coppia, encargada del Área de Educación de Fundación Artesanías de Chile. “Este proyecto está concebido para que niños, niñas y jóvenes de establecimientos educacionales de zonas principalmente rurales, de distintas regiones de Chile, puedan acercarse a conocer y aprendan a valorar diversas expresiones de la artesanía tradicional chilena y la de su propia localidad”, comenta Coppia.

 

SENSIBILIZAR A NIÑOS Y JÓVENES CON LA ARTESANÍA

Durante su realización, la semana educativa contempla varias actividades: primero una visita mediada a una exposición interactiva titulada “La Memoria de los Hilos”, donde se exhiben mesones interactivos de procesos productivos de  la tradición textil de la zona central,  junto a las dos tradiciones textiles “madre”: la andina y la mapuche. Luego, se realizan los talleres de “Artesanía en tu región” en la sala de clases, que en el caso de los alumnos de prekinder a 3º básico se centrará en la sensibilización con la materia prima -camélido y oveja- y de 4º a 8º básico será sobre tejido a telar.

Durante el taller de artesanía tradicional los niños serán guiados por tres maestras artesanas textiles de la zona, como portadoras de los saberes ancestrales locales.

La semana educativa terminará el día viernes con una ceremonia de cierre donde se montará una exposición de los trabajos realizados durante la semana, a la cual se invita a toda la comunidad local.

Al respecto, Susana Espinoza, directora de la Escuela Luis Arturo Zúñiga Fuentes, de Chépica comenta: “Yo supe de este proyecto a través del Departamento de Educación de la Municipalidad de Chépica. Cuando lo leí me gustó de inmediato, porque tiene mucho que ver con lo que hacemos en la escuela”, dice. “Nosotros formamos a los niños de manera integral y desde hace un tiempo le estamos dando otro impulso a las artes, que teníamos un poco abandonadas. En este programa la Fundación se plantea desde el Plan Nacional de Arte y me pareció una buena instancia para conectar a nuestros estudiantes. Enganché de inmediato con la propuesta, se lo planteé a mi equipo y les pareció una buena iniciativa con los niños”.

“Yo creo que el desafío es que los niños enganchen con la actividad. Será interesante, porque es algo distinto, algo manual. Los niños están muy tecnológicos, aunque muchos vienen de zonas bastante rurales, alejadas de Chépica y varios de ellos tienen familiares que se dedicaban a tejer. Por eso a nosotros nos interesa poner de nuestra parte para que esto se realice”, comenta la directora.

¿Qué espera que suceda luego de estos cinco días? “Que los niños se sientan entusiasmados”, dice Espinoza. “De hecho ya vi un entusiasmo, porque la Fundación hizo una primera sesión de sensibilización: ingresó a las salas, les hizo una dinámica con hilos y los niños quedaron entusiasmados. Cuando mañana vean que se da inicio a la actividad, yo creo que les va a gustar”.

 

EL ENTUSIASMO DE LAS ARTESANAS

Rosa Gallardo tiene 51 años, es artesana textil y vive en La Candelaria, a las afueras de Chépica. Aprendió a hilar a los 12 años y a los 16 a tejer, mirando a su mamá y a una tía: lo primero que hizo fue una bajada de cama. Luego aprendió a tejer mantas. Hoy es parte de la Agrupación Telares La Candelaria n° 1 y es una de las tres artesanas que, junto al equipo de la Fundación Artesanías de Chile, trabajará en la escuela Luis Arturo Zúñiga Fuentes de Chépica durante esta semana. “Es la primera vez que participo en una clase así”, comenta. “Y me entusiasma porque a veces aunque uno vive en la misma comuna que los niños y sus familias, pero ya nadie o poca gente sabe de este trabajo. Y a los niños les va a servir, porque les va a recordar de dónde sale la materia prima o el trabajo que veían hacer a sus abuelitas”.

La artesana textil Edith Díaz, quien vive en Santa Cruz y también será parte de la Semana Educativa en Chépica, piensa de manera similar. “Me parece buenísimo que se haga esto porque ahora casi nadie quiere seguir la tradición de nuestro tejido y esta es una manera de incentivar a los más jóvenes a que aprendan. A mí me gustaría que los niños se interesen en aprender, para uno como artesana decir ‘hay alguien a quien realmente le interesa lo que uno hace’”.