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Revista Digital

VIVE LA ARTESANÍA

Chanka Kanthata

¿Cómo llevar la artesanía tradicional aymara al uso cotidiano y así ponerla en valor? Ese desafío gatilló el desarrollo de esta nueva colección: veinticuatro llaveros, ocho collares, tres fajas y diecinueve cinturones hechos por maestras de la Región de Tarapacá, cuyas manos guardan técnicas milenarias del textil aymara, entre ellas el complejo trenzado empleado en su cordelería -que proviene de la costumbre de utilizar hondas y sogas en el manejo del ganado- y el tejido en telar de cintura con el que se confeccionan una amplia diversidad de fajas.
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Si bien por cientos de años el tejido tradicional aymara propio del altiplano de la Región de Tarapacá logró mantenerse casi intacto, el paso del tiempo y el acercamiento con la vida urbana han generado que durante las últimas décadas se esté perdiendo rápidamente.

Para revertir esa situación y como una forma de poner en valor la riqueza de esas técnicas ancestrales del mundo andino, durante 2021 el Área de Diseño de Nuevos Productos de Artesanías de Chile, en conjunto con la empresa Teck Quebrada Blanca, desarrollaron una serie de talleres para textileras aymara de Pozo Almonte, conocedoras de esos saberes.

El fin era desarrollar una colección que permitiera poner en práctica esas técnicas y llevar piezas propias de su cultura, que tradicionalmente se utilizan en ceremonias, al uso cotidiano.

El resultado es Chanka Kanthata, una colección de 54 accesorios -24 llaveros, 8 collares, 3 fajas y 19 cinturones- hechos por maestras de la Región de Tarapacá, cuyas manos guardan técnicas milenarias del textil aymara, entre ellas el complejo trenzado empleado en su cordelería -que proviene de la costumbre de utilizar hondas y sogas en el
manejo del ganado- y el tejido en telar de cintura con el que se confeccionan una amplia diversidad de fajas.

Retorcer el hilo

“Chanka Kanthata” es la expresión en lengua aymara que se refiere al acto de retorcer el hilo con el que se va a tejer. Es una acción que
realizan las artesanas que fueron parte de esta colección, quienes para el desarrollo de estas piezas trabajaron con hilado industrial 100% de alpaca traído desde Bolivia. Antes de llevarlo al telar, deben apretarlo aún más: retorcerlo hasta obtener un hilo firme, muy resistente y que a la hora de crear las piezas les permite conseguir el diseño de figuras muy nítidas gracias al finísimo hilado de dos hebras.

Las artesanas de esta colección

La colección Chanka Kanthata es realizada por maestras artesanas de la Región de Tarapacá, quienes aún manejan las técnicas tradicionales que aprendieron de niñas en el altiplano.

Catalina Castro Choque
Catalina nació en la localidad de Quelga, una de las cunas del tejido andino, donde solo había una forma de vivir: “Allá nosotras trabajábamos siempre con el ayni; yo te enseño a tejer y mañana me enseñas tú. El ayni significa convivir en la cooperación y solidaridad recíproca”, explica Catalina, quien desde el año 2000 integra la Asociación Flor del Tamarugal.

Elsa Moscoso Gómez
En pleno altiplano chileno, Elsa se crió rodeada de maestros y maestras artesanas; un abuelo que trenzaba, una abuela que hilaba y una madre que tejía. Imitando con las manos lo que veían todos los días sus ojos, a los diez años hizo su primer trenzado. Por años ha enseñado a otras sus saberes, entre otras a sus cuatro nueras a quienes les ha traspasado el oficio.

Miriam Mamani Castro
Lo poco y nada que sabía de niña, dice Miriam Mamani Castro (37), lo aprendió echando a perder. “Si usted quiere hilar, ahí tiene lana e hiladora, aprenda”, le dijo su abuelo cuando tenía diez años, y a punta de errores Miriam se puso a experimentar. A los treinta años dejó su natal Caminito y llegó a vivir a Pozo Almonte, donde también vivía su hermana Claudia, quien le enseñó a tejer. “Como soy nuevita en esto pienso que siempre se puede saber más”, cuenta Miriam.

Albina Choque Challapa
Se crió en una familia tradicional aymara. Es decir, una en la que todos trabajaban; sus abuelos criaban animales, su mamá esquilaba y su papá tejía, según explica ella. Por eso, dice Albina, naturalmente a los cinco años ya sabía hilar. Hoy es una hábil tejedora que ha sido reconocida con el Sello de Excelencia a la Artesanía y el Sello Artesanía Indígena.

Gloria Mamani Vilches
A los nueve años Gloria tejió un cintillo y a los diez una faja. A los once aprendió a hacer piezas más grandes. “Primero tejía una maqueta chiquitita, la revisaba punto por punto y luego me lanzaba a tejer en su tamaño original. Así me enseñó mi mamá”, dice Gloria, quien a los 19 años cuando supo que estaba embarazada, decidió dedicarse al tejido para sacar adelante a su hijo. Tanta es su maestría que tras tres intentos logró ser reconocida con el Sello de Excelencia a la Artesanía.

Isidora Cuzzi Viza
Cuando Isidora dejó su natal Huachacalla, un pueblo boliviano, cercano a Colchane, sabía lo básico del tejido. Aprendió el oficio de su suegra, la artesana María Mamani Salomé (1948–2015), “la madre tejedora que Chile le regaló”, como dice ella. “Nunca me olvido cuando ella me dijo: ‘Aquí tenemos tejedora, otra más, ahora a trabajar’. Ese día, por primera vez, yo me sentí artesana”, rememora.

Margarita Moscoso Sánchez
Hay un recuerdo que Margarita guarda como una foto: tiene seis años y está rodeada de llamas, mientras sus dedos hilan y tejen saldas tan pequeñas como sus manos. Retomó el oficio cuando ya era mayor de edad gracias a su suegra. “Con mucha paciencia y dedicación logró revivir en mí el oficio y rápidamente mis manos empezaron a tejer solas”, cuenta Margarita. Hoy sigue tejiendo y le ha traspasado el oficio a sus cuatro hijas pequeñas.

Isabel Choque García
Todo lo que tejía de joven era para vestirlo y todo lo que vestía era tejido por ella, cuenta Isabel, quien hasta los veintiséis años se resistió a vender sus piezas, hasta que ingresó a la agrupación Taller Kumire, comenzando a comercializar sus tejidos. “Yo tejo todos los días un poquito. Ahora estoy vieja, el ojo no me acompaña, pero yo siento que me voy a morir tejiendo”, dice Isabel.

*Encuentra las piezas de esta colección en nuestra tienda online. 

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