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Revista Digital

VIVE LA ARTESANÍA

Ampara Sawure

Ampara Sawure (“Manos que tejen” en lengua aymara) es una colección de textiles tradicionales de Isluga, formada por 16 de las piezas más significativas para el mundo aymara, desarrollada por artesanos y artesanas de la comuna de Colchane en colaboración con Fundación Artesanías de Chile.
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Los textiles andinos en su origen prehispánico no fueron ideados para la comercialización. Comprendidos como un ser con vida, para el pueblo aymara su utilidad funcional siempre involucra también uno simbólico. Por eso, solo con la introducción de la moneda se empezaron a intercambiar por dinero. Sin embargo, eso hoy tampoco ocurre con frecuencia, porque como su factura es muy compleja son, además, piezas costosas. Por eso los cultores aymara de Isluga y sus alrededores hasta ahora no habían tenido un incentivo para crear una colección, un conjunto seriado de ellas, que pusiera a disposición de quienes aman su trabajo el tesoro cultural que mantienen vivo. Eso hasta que trece artesanas y artesanos que viven en diversas localidades cercanas a Isluga (todas parte de la comuna de Colchane, en la Región de Tarapacá) accedieran a hacerlo. El resultado es Ampara Sawure, Colección de Textiles Tradicionales de Isluga.

 

La colección

Entre las 16 piezas de Ampara Sawure, hay algunas agrupadas en cajas de colección que reúnen textiles de vital importancia en dos celebraciones: el floreo, donde marcan al rebaño de llamas y alpacas, y la siembra y cosecha de la quinua.

La colección también está integrada por piezas que se venden de manera individual: Inkuñas, pieza textil que las mujeres aymara adultas usan como contenedor, para envolver, guardar y/o llevar hojas de coca y objetos personales bajo su vestuario.

También está la soga Muyut’uma -resultado del trenzada de 16 gruesos hilos, que se vinculan a la serpiente, muy importante en el mundo andino, por asociarse al agua y la fertilidad- y dos hondas trenzadas por Ceferino Choque, ganador del Sello de Artesanía Indígena 2020, quien de niño observando a su padre aprendió a realizar este instrumento de cordelería utilizado para el pastoreo, caza y defensa, pero también en fiestas y rituales. Su mujer, Celinda Castro, también ganadora del Sello de Artesanía Indígena realizó la Mallquu Vistaya, un tipo muy particular de bolsa usada solo por los Caciques Mallkus y Caporales de Lichiwayus (músicos) durante las celebraciones que sirve para llevar la coca, azúcar, Puchulli (alcohol) y la Llujta (ceniza de caña de quinua para coca). La artesana María Segunda Mamani hizo otro diseño de esta misma bolsa, que se caracteriza por una sucesión de listas de bordes ondulados de colores naturales: una representación del paisaje que hace referencia a los cerros protectores o Mallkus.

Otra de las piezas que se vende de manera individual es el Anku, uno de los adornos que se les coloca a las llamas y alpacas en el cuello durante la celebración del Floreo. También integra la colección la Wakakayu de Lichiwayu, adorno que usan los músicos ejecutantes de Lichiwayos (quenas graves de gran tamaño) realizada por la artesana María Choque, reconocida con esta pieza con el Sello de Artesanía Indígena 2017.

Por último hay ocho tipos de fajas o wak’a: una de las prendas más tradicionales de la textilería aymara, principalmente usadas como cinturón para afirmar el vestido o Aksu de las mujeres, los pantalones de los hombres y también para reforzar la espalda en el trabajo y como objeto de apoyo en el parto.

*Descarga aquí el catálogo de Ampara Sawure.

Isluga, la localidad que da vida a Ampara Sawure

El centro ceremonial Isluga es una localidad a 3.780 m.s.n.m. en la comuna de Colchane, región de Tarapacá. Dado su carácter ritual, permanece casi siempre deshabitado a excepción de ocasiones especiales como fiestas, conmemoraciones y carnaval, fechas en que se llena de gente, música y bailes. Confluyen allí desde los diferentes poblados cercanos; entre ellos Colchane, Enquelga, Central Citane, Cariquima, Escapiña, Pisiga Choque, Centro y Carpa.

Esta localidad constituye el único lugar en nuestro territorio donde el tejido tradicional aymara se preserva con total fidelidad y vigor, constituyendo un espacio cultural de referencia. Aquí los textiles tradicionales son parte importante de la persistencia de las costumbres e irradian todos los aspectos de la vida cotidiana y ceremonial, y cumplen diferentes roles. Las tejedoras y los tejedores continúan con la práctica y transmisión de su saber, hilando su material y tejiendo con telares tradicionales de cintura y estacas; sin embargo, cada vez son menos las maestras tejedoras y maestros trenzadores que traspasan este valioso conocimiento a las nuevas generaciones.

Una colección en tiempos de pandemia

Más del 50% de artesanos que integran la red de fundación Artesanías de Chile pertenece a algún pueblo indígena. Por eso, como fundación siempre hemos sido partícipes de la celebración del Año Nuevo Indígena -que en el hemisferio sur se rige por el día del Solsticio de Invierno- dando a conocer sus tradiciones y saberes. En 2020 quisimos enfocarnos en el mundo aymara y rendirle un homenaje a su cultura. Específicamente a la tradición textil que tiene lugar en Isluga, en la comuna de Colchane.

La comuna de Colchane es una zona extrema que se emplaza en un contexto geográfico propio del altiplano: abundantes bofedales, volcanes, lagunas altiplánicas, salares y geyser y una diversidad de flora y fauna propia de nuestro territorio sobre los 4.000 metros sobre el nivel del mar. Allí las temperaturas en invierno son bajo cero, hay vientos gélidos. En el verano llegan las lluvias altiplánicas. Todo eso hace que el trabajo en terreno con las artesanas y artesanos que viven en esta zona sea un desafío mayor.

Se trata de poblados aislados, con acceso a luz solo algunas horas del día, lo que dificulta la reunión de las tejedoras y tejedores. Éstos son algunos de los factores de aislamiento que han actuado como obstáculo para la atención de los artesanos de estas localidades, pero al mismo tiempo permiten preservar con mayor vigor antiguas costumbres en el tejido tradicional andino, de la influencia externa. Es en ese contexto donde Artesanías de Chile como fundación asume la necesidad de desarrollar un proyecto que justamente potencie el saber hacer propio de esos territorios, como Isluga.

Esta colección es resultado de un trabajo colaborativo que desde marzo de 2020 se viene realizando entre la fundación y 13 artesanos y artesanas aymara de Isluga, a través del programa de capacitaciones Proartesano. Las capacitaciones comenzaron en el marco de la pandemia de Covid-19, la cual imposibilitó los viajes de los relatores de la fundación al lugar, pero permitió el trabajo en terreno de la facilitadora local Tabita Mamani, quien fue puente entre las relatoras y las artesanas y se desplazó llevando los contenidos digitales preparados por el equipo de trabajo a 4 localidades de la comuna: Colchane, Central Citani, Enquelga y Escapiña.

 

 Las celebraciones que homenajea esta colección

El ritual Uywa K’illpha, o Floreo, es una celebración andina que dura de dos a tres días. Se realiza para identificar el rebaño familiar y hacer entrega de crías a los hijos de la familia. La pareja dueña del rebaño oficia una mesa sobre la Uywa inkuña para agradecer a la Pachamama, madre tierra, por la abundancia y pedir bonanza en el nuevo ciclo. El primer día del Floreo las llamas y alpacas hembra se marcan en sus orejas con zarcillus o aretes; el segundo día los machos se marcan con pum-puna o pompones. También son engalanados con vellones de lana amarrados en sus lomos y Anku o collares, todos adornos realizados con coloridas lanas. Durante la celebración se entonan cantos tradicionales y se danza acompañados de guitarra o bandola. Se ejecuta regularmente en los meses de enero o febrero y participan los miembros de la familia y vecinos del poblado para venerar a entes de la naturaleza que están comprometidos en la crianza de llamas, alpacas y ovejas. Ellos son Uywiri, la deidad de la tierra que protege al ganado y Samiri, deidad hídrica o del manantial, considerados como cuidadores, sumándose a los seres humanos pastores.

Ampara Sawure también rinde homenaje a la siembra y cosecha de la quinua. En el mundo andino, la actividad agrícola está mediada por una respetuosa y recíproca relación con la tierra o Pachamama. Para iniciar cualquier actividad de siembra o cosecha se debe convocar a sus cerros protectores o mallkus en una Pawa, que es una mesa ritual, oficiada sobre textiles Llijlla e Inkuña, para solicitar éxito en la tarea. La quinua o grano de oro, es uno de los productos más valorados por los aymara, quienes reconocen sus altas propiedades nutricionales, le consumen durante todo el año y también le comercializan para su sustento. 

Piezas para usar y para coleccionar

Todas las piezas textiles del mundo andino tienen doble función: aunque existen piezas exclusivamente ceremoniales siempre tienen, también, un uso utilitario. La inkuña por ejemplo, es un pequeño mantel que se utiliza en toda ceremonia aymara para agradecer y invocar abundancia. A su vez, las mujeres guardan en ella pertenencias valiosas como dinero o joyas: ágilmente doblada puede ser portada en un pliegue de la vestimenta tradicional, el llamado aksu.

También hay una diversidad de bolsas contenedoras, usadas en ceremonias y la vida diaria: desde la wayuña, que se utiliza para la siembra de la quinua, hasta los costales, grandes y resistentes sacos hilados en fibra de alpaca o llamo que son usados para el almacenaje de cosechas de papas o quinua, dadas las características aislantes de la fibra camélida. Depende del diseño si la pieza se reserva para las fiestas o el día a día, siendo las más coloridas para las fiestas y las más austeras para el diario vivir.

Para el usuario urbano o quien adquiera estas complejas piezas, queda la invitación hecha de usar la pieza de manera no estática e invitamos a incluirlas en la vestimenta diaria. Así, fajas o chuspas pueden ser utilizadas como elementos de accesorio.

Hemos querido rescatar y dar a conocer estas piezas justamente desde su valor patrimonial, es por eso que las venderemos en formato de colección, pero no para ponerlas en un museo, sino para que sean parte de la identidad de las casas de los chilenos. Necesitamos que la artesanía tradicional sea parte de nuestra vida cotidiana y desde esa perspectiva los que queremos la artesanía la incorporamos de la forma que nos es más natural.

LAS ARTESANAS Y ARTESANOS DE ESTA COLECCIÓN

Las artesanas y artesanos que participaron en esta colección viven en localidades ubicadas en los alrededores de Isluga: Colchane, Enquelga, Central Citane, Cariquima, Escapiña, Pisiga Choque, Centro y Carpa. En ellas continúan con la práctica y transmisión de su saber, hilando su material y tejiendo con telares tradicionales de cintura y estacas.

Quienes dieron vida a Ampara Sawure son las artesanas y artesanos aymara Ángela Arcangela Mamani, Ceferino Choque, Celinda Castro, Juana Flores, Lorenza Castro, Juana Mamani, Isabel Challapa, Luisa Castro, María Segunda Mamani, Irene Vilches, María Susana Choque, Johana Mamani, Marcelina Mamani e Idalia Mamani.

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